Cambio de armario en 3, 2, 1.

Cambio de armario en 3, 2, 1.

Claves para pasar del verano al otoño sin agobios.

El verano se acerca a su final y llega el tan temido cambio de armario. Sí, todos los años lo mismo, pero es un trámite necesario. Lo ideal es ir haciendo un cambio gradual, ir retirando esas prendas de verano que sabes que ya no vas a volver a ponerte este año e ir introduciendo prendas con manga larga como blusas y camisas que podrás llevar sin chaqueta. Otra prenda que debes incorporar son los vestidos de otoño ligeros, ideales para llevar ya con sandalias y a los que les sacarás después mucho partido con medias y botines, por ejemplo. También chaquetas como las americanas o blazers, ideales para cuando anochece y refresca, y que podrás incorporar a looks más veraniegos como tus jeans favoritos con un top de tirantes o camiseta de manga corta. Las sudaderas también son grandes aliadas en los cambios de temporada, y todo el año, a mi me encantan, además les puedes dar un aire más dulce si las combinas con blusitas o camisas con cuello, el bobo será el rey de la temporada otoño-invierno. Siguiendo con las partes de arriba hay que mencionar los jerséis de punto fino, esos que de tantos apuros nos sacan cuando todavía no hace frío pero ya apetece ponerse prendas que abriguen un poquito más. Los puedes utilizar con esos vestidos de verano que te resistes a guardar pero que ya no te los puedes poner así sin más.

Resumiendo, guarda todas las prendas de verano que ya no te pondrás esta temporada e introduce sobre todo partes de arriba que podrás combinar con vaqueros y otras prendas de verano y entretiempo.

Siguiendo estas pautas sencillas harás el cambio de armario de forma gradual y sin agobios. Cuando llegue el frío tendrás todas tus prendas de otoño invierno en su sitio y sin haber invertido horas en hacerlo.